sábado, 13 de diciembre de 2014

Advanced Heroquest. The Return.

Tras casi dos décadas yaciendo en las criptas más profundas y olvidadas, un extraño capricho del destino o la sincronía hace que el Advanced Heroquest se alce de su tumba y vuelva a la vida.

Señoras... señores... príncipes de Bretonia y reyes de Tilea, ante ustedes:

ADVANCED HEROQUEST. THE RETURN.



Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los evos incluso la muerte puede morir...

¡Oh, sí! ¡Cómo nos gustan las frases hechas en ¿Qué te juegas?! Pero tendréis que reconocer que la cita a nuestro estereotipado y nunca suficientemente bien ponderado H. P. Lovecraft era, casi casi, obligada.

Hace unas semanas éramos testigos de, cómo por un azar del destino o una afortunada (o desafortunada, ya veremos) asociación de ideas, tras casi dos décadas de descanso, Advanced Heroquest volvía a alzarse de entre los muertos para acoger a una nueva generación de héroes dispuestos a afrontar una muerte casi segura.

En su momento asumimos la deuda contigo, lector, de contar nuestras andanzas sobre esas piezas de cartón con cuadrículas y ha llegado el momento de saldar esa deuda. No podemos resistirnos a encarar la narración de lo sucedido desde diversos frentes. El primer frente, que será el que abordemos hoy, se centrará en el aspecto más emocional del juego. Y lo hacemos así porque creemos que es el aspecto más positivo de la experiencia.

No hace falta repetir la nostalgia que despierta evocar el título del que estamos hablando, ya que se trató en el anterior artículo http://tejuegas.blogspot.com.es/2014/11/juegos-viejunos-advanced-heroquest.html La nostalgia es de las pocas sensaciones que uno solo puede adquirir con el paso de los años y que, al contrario de lo que sucede con otro tipo de estímulos hormonales, en lugar de decrecer, crece con el paso del tiempo.

Debo reconocer que traer de nuevo a la vida al Advanced Heroquest era una apuesta arriesgada. ¿No sería preferible dejarlo descansar y guardar un buen recuerdo a arriesgarnos a darnos cuenta de lo cutre que era, teniendo en cuenta los nuevos títulos que han aparecido en los últimos lustros?

Dejaremos la respuesta para próximas entradas. Hoy nos centraremos, como ya hemos dicho, en el aspecto púramente emotivo del acontecimiento.

Y desde ese punto de vista y hablando desde un punto de vista totalmente personal (como no podía ser de otro modo) debo decir que la experiencia está siendo muy satisfactoria. ¿Por qué? Vamos allá.




Heroquest es un juego duro para los héroes. Durísimo, me atrevería a decir. El dungeon no perdona y hace una selección natural en la que los héroes que no están preparados para afrontar la difícil senda del aventurero no sobrevivirán mucho tiempo. Es un juego en el que los errores se pagan muy caros. Una pequeña temeridad se transforma fácilmente en un enorme desastre. En resumen, si hay algo que un aventurero de Advanced Heroquest tiene que aprender es a TENER MIEDO, MUCHO MIEDO.

No voy a entrar a analizar si esto es algo positivo o negativo. Cada cual puede tener sus opiniones al respecto y nos encantaría compartirlas con vosotros. Lo cierto es que es un juego que abraza una filosofía que, hoy en día, está bastante pasada de moda en los juegos del género. Actualmente los juegos de este tipo se centran en el aspecto competitivo y en obtener un cierto equilibrio. Lo cual está muy bien, pero redunda en una pérdida en el aspecto emocional del juego.

Las últimas ediciones de D&D se centran en crear enfrentamientos en los cuales los héroes puedan salir victoriosos a costa de perder parte de sus recursos. La palabra clave es EQUILIBRIO. Y está muy bien, ojo. Pero los juegos de antaño eran otra cosa. Tanto el D&D de la vieja escuela, como el Runequest o el título que nos ocupa, no tenían ninguna misericordia con los héroes. No había una búsqueda de equilibrio, lo que se pretendía era simular una realidad dura y mortífera.

Este enfoque tiene aspectos negativos. El jugador puede llegar a sentirse frustrado, enfadado y abandonar. Es el peligro de esta aproximación. Pero tampoco podemos obviar el aspecto positivo. Nuestra experiencia con Adv. H.Q. Ha traído de vuelta emociones reales. Miedo. Ira. Y la sensación impagable de triunfar frente a una oposición que te supera totalmente. Y, sobre todo, el alivio que supone haber sobrevivido a una situación totalmente mortífera.

Pero dejo esto para la siguiente entrada. Mientras tanto, dejen sus opiniones al respecto. ¿Equilibrio o azar? He ahí la cuestión.

Y ya os dejamos con vuestros sueños. Buenas noches príncipes fronterizos y reyes de Norsca.



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