lunes, 24 de noviembre de 2014

Vassal y Descent 2.

Pese a que Vassal Engine tiene ya varios años de existencia, todavía no lo habíamos probado para jugar online. Este finde hemos puesto remedio a tan detestable situación.

Vassal Engine es un programa en Java para emular cualquier juego de tablero con tu P.C y jugar online con los amiguetes. Si te interesa puedes descargarlo aquí: http://www.vassalengine.org/download.php

Existen infinidad de módulos para jugar a un montón de juegos. Eso sí, la calidad de los módulos varía mucho de unos a otros y no siempre está en relación con la calidad del juego adaptado. Es decir, un juego puede ser muy bueno en su versión de tablero y tener una pésima adaptación a Vassal Engine.

No todas las editoriales de juegos han recibido con agrado la existencia de Vassal Engine. Por poner un ejemplo, Games Workshop ha prohibido terminantemente la creación de adaptaciones de sus juegos para Vassal, incluyendo juegos totalmente descatalogados como Space Hulk o Warhammer Quest. Sin embargo, otras editoras como G.T.M. Games no parecen tener problema en que se hagan adaptaciones a Vassal de sus juegos. También podéis encontraros con módulos a los que les falta parte de la información necesaria para jugar. Por ejemplo, puede faltar el texto de las cartas. Esta es una condición impuesta por parte de algunas editoriales para permitir la adaptación de sus juegos ya que, teóricamente, eso impide que se pueda jugar salvo que poseas el juego original.

Los módulos pueden descargarse de la misma página de Vassal, donde encontrareis un listado con algunos de los módulos, aunque no todos. Si no encontráis ahí el juego que queréis, no desesperéis y preguntadle al Sr. Google, ya que es posible que lo encontréis en otra parte.

Bien, vayamos al grano. Para esta primera partida online hemos elegido un juego que todavía no habíamos probado: Descent 2ª Edición. Así que la cosa iba de experimentación. Antes de poder jugar tuvimos que solucionar algún problema con un jugador que, al parecer, no tenía la versión correcta del módulo. Por un momento nuestra moral se tambaleó y empezamos a temer que el experimento fuese a terminar en un completo fracaso. Afortunadamente pudimos solucionar el problema y, con algo de retraso sobre el horario previsto, comenzar la partida.

El funcionamiento de Vassal es bastante sencillo e intuitivo, aunque en el módulo que jugamos sí que encontramos que la distribución de las hojas de personaje, los mapas, las cartas y las fichas en distintas ventanas resultaba un poco incómoda al principio. Tras explicar brevemente las reglas del Descent nos repartimos la tarea de desplegar el primer mapa y empezamos la partida.

Descent 2ª Edición es bastante similar a su predecesor, pero los cambios introducidos hacen que sea un juego completamente nuevo. Uno de los jugadores hace el papel del Overlord, un malo malísimo que planea apoderarse del mundo, exterminar a las razas bondadosas y, en general, hacer la vida imposible a todo el mundo. En el otro bando están el resto de los jugadores (hasta un máximo de 4) que interpretan a los héroes, cuya misión es... a ver si lo adivináis. Exacto, evitar que el malvado Overlord se salga con la suya.

Los jugadores pueden elegir su héroe de entre ocho posibles, aunque aquellos poseedores de la primera edición de Descent y del Pack de conversión pueden disponer de muchos más. Cada héroe pertenece a uno de los cuatro arquetipos que existen en el juego: Guerrero (especialista en dar y recibir tortas), Explorador (personaje de apoyo con mayor movimiento pero peores capacidades de ataque y defensa), Sanador (pues eso, especialista en curación) y Mago (débil en defensa pero con más capacidad para causar daño).

Existen una serie de misiones que se pueden jugar por separado, o enlazarlas para formar una campaña que durará varias sesiones de juego. Para empezar a familiarizarnos con las reglas jugamos la primera misión: First Blood. Un escenario introductorio, bastante sencillo, en el que los héroes tienen todas las de ganar.

Los tres héroes elegidos por los jugadores fueron: 
  Leoric of the Book, mago maestro de las runas.


 Brogan The Shadow (A.K.A. El Caganer) explorador. 


Lord Hawthorne, Caballero.

No entraré en muchos detalles sobre la misión para no quitaros el placer de descubrirlos por vosotros mismos. Baste con decir que el Overlord fue totalmente derrotado por los héroes y, como todavía era pronto, jugamos la siguiente misión tras asignar puntos de experiencia y permitir que los héroes gastasen el oro conseguido en mejorar su equipo.

Para la segunda misión jugamos Castle Daerion. Esta misión ya es un poco más compleja. Consta de dos encuentros que, al igual que en el resto de las misiones, son una carrera contra reloj en la que los héroes tienen que conseguir su objetivo antes de que el Overlord consiga salirse con la suya. Un detalle este, por cierto, que me ha gustado. El Overlord y los héroes tienen objetivos diferentes, lo que debería suponer una mayor incertidumbre a la hora de saber quien va a ganar.

Desafortunadamente no fue el caso. En el primer escenario los héroes consiguieron su objetivo con bastante rapidez y tuvieron tiempo incluso de buscar y encontrar algunos tesoros. Todo parecía augurar una aplastante victoria de los buenosos. Sin embargo, el malvado Overlord había estado guardando sus cartas para el segundo encuentro. Gracias a ello y a que los dados jugaron a su favor, el Overlord completó su objetivo en dos o tres turnos.

En resumen, Vassal nos funcionó bastante bien y el Descent 2ª edición parece un juego bastante entretenido. Aunque quizá nos quedamos con la sensación de que sabe a poco. También nos queda por comprobar si el juego está equilibrado o si todas las aventuras terminan con una victoria tan clara de uno de los bandos. Seguiremos informando.

Buenas noches príncipes de Gondor, reyes de Mordor.

martes, 18 de noviembre de 2014

Juegos viejunos: Advanced Heroquest







Fantasías Animadas de ayer y hoy presenta:

Advanced Heroquest!!!!

Inauguramos el blog con un juego viejuno. Del siglo pasado, vamos. Supongo que, a la mayoría, el nombre “Heroquest” os recordará una caja enorme en cuya cubierta había un dibujo que mostraba a una especie de Conan el bárbaro blandiendo una peazo espada con cara de flipao. En la parte de atrás de la caja, podía verse la foto de unos niñatos jugando al juego en cuestión con cara de estar pasándolo francamente bien.

El Heroquest fue el primer juego “de familia” en el que uno de los jugadores hacía de malo y los demás jugadores llevaban cada uno un héroe cuyo objetivo era desbaratar los planes del malo. Tenía un buen montón de miniaturas, cartas... ¡hasta escenografía! El juego resultaba muy molón visualmente, al menos para la época. Estamos hablando de finales de los 80 si no recuerdo mal.

El juego fue un encargo de Games Workshop para la marca de juegos de familia MB. Y debió venderse bastante bien a juzgar por la cantidad de expansiones que aparecieron después. Pero hoy no vamos a hablar de Heroquest sino de su secuela: Advanced Heroquest.

Advanced Heroquest salió a la venta dos o tres años después de su predecesor. Para que no hubiese lugar a dudas en la portada de la caja también salía un Conan con una peazo espada, dándole pal pelo al típico orco verde al que Games Workshop nos tenía acostumbrados. Este ya era un producto netamente Gamesworkshopiano con montones de orcos desmembrados y sangre a chorros. Era la versión hardcore del blandengue “Heroquest”.

Recuerdo cuando un amigo se trajo por primera vez el Advanced al club. Recuerdo que pensé: “Advanced Heroquest, ¿eh? ¿De verdad vamos a jugar a este juego de críos?” Y jugamos, vaya que si jugamos.

Por aquel entonces jugábamos bastante a rol. Y aquello era como un juego de rol al que le habían quitado la parte rollo y que se centraba en lo fundamental: dar hostias como panes. Lo guay era que el G.M. podía improvisar una aventura, sin haberse preparado nada, y generar una mazmorra sobre la marcha.

¡La de partidas que nos echamos en tardes ociosas en las que no teníamos nada preparado! ¡Además se podía jugar en solitario! No molaba tanto, pero era una forma de obtener tu dosis de droga hasta que pudiera volver a reunirse el grupo.

Al final me compré el juego. Convencí a mi novia y algunas de sus amigas para jugar unas cuantas veces con resultados dispares. Hubo a quién le gustó. A mi novia no le gustó nada. El juego fue a parar a un armario y allí pasó lo que quedaba de la década de los 90 y los primeros catorce años del siglo XXI.

Hace un par de meses, mientras navegaba por la red curioseando sobre sistemas de juego “old school”, me acordé del viejo Advanced Heroquest y le pregunté por él al Señor Google. El Señor Google me dijo lo que yo ya imaginaba. Mi viejo amigo Adv. Heroquest, gozaba de buena salud. Estaba mayor, pero todavía había un buen número de gente por el mundo que jugaba o quería jugar con él.

Además, habían sacado una ampliación de reglas de la que yo no tenía noticias. Nuevos colegios de magia, nuevos seguidores, nuevas clases de personajes... Interesante.

Mi siguiente conversación fue con la señora Ebay. Me dijo que mi caja de Adv. Heroquest podía valer hoy en día unos 100 Euracos. COMOOOOL? ¡100 Euros! Rápidamente entré en pánico. ¿Tendría todavía mi preciosa caja, mi tesoro, acumulando polvo en el armario? ¿O la habría tirado a la basura en algún ataque de culpabilidad por mi Diógenes no diagnosticado? Mmm, tenía que averiguarlo de inmediato. Fui al armario y, entre otras cajas de juegos que habían sufrido un destino similar, allí estaba mi querido Advanced Heroquest, con su fina capa de polvo, tal y como la recordaba la última vez que miré.

Ya más tranquilo empecé a pensar seriamente en venderla. Oye, 100 euros son 100 euros y el juego está casi nuevo. Pero entonces empecé a recordar las épicas aventuras y las tardes y noches que había pasado junto a mis camaradas combatiendo en enormes mazmorras y me entró nostalgia.

Así fue como se me ocurrió la idea de intentar convencer a la gente del club de echar unas partidillas.

¿El resultado? Próximamente. Aquí, en ¿Qué te juegas?

Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra.