martes, 2 de diciembre de 2014

EL JUEGO MÁS MEJOR!!!!

Si algo ha resultado ser una constante en la historia de la humanidad es el deseo de encontrar respuesta a los grandes enigmas de la existencia. ¿Quiénes somos? ¿Cuál es el origen del universo? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué juego es el más mejor? En ¿Qué te juegas? hemos decidido aportar nuestro granito de arena e intentar responder a esta última pregunta.

Con este objetivo en mente hemos reunido un comité de sabios, les hemos propuesto una votación y estos son los resultados. Damas y caballeros, les presentamos la lista de...

¡¡¡EL JUEGO MÁS MEJOR!!!



Número 6. Blood Bowl.
El fútbol americano tiene fama de ser uno de los deportes con mayor contacto físico, en el sentido más violento del término. ¿Qué pasaría si en los equipos, además de humanos dopados hasta las cejas hubiese orcos, enanos, elfos o demonios del Inframundo? El resultado sería Blood Bowl.
Blood Bowl es un juego de Games Workshop que lleva en el mercado más de veinticinco años y cuyas reglas han ido evolucionando a lo largo de varias ediciones. Como es habitual en los productos de esta casa, se juega con miniaturas y las reglas permiten jugar un partido en una hora o dos, o crear un torneo en el que participen varios jugadores y desarrollar una liga en la cual nuestros jugadores irán evolucionando hasta convertirse en estrellas de este “deporte” para alcanzar el codiciado título de campeones.
El juego no es demasiado complicado y es francamente divertido, al menos las primeras partidas.

Número 5. Britannia.
En el número cinco de la lista tenemos a otro clásico de finales de los 80: Britannia. El juego simula un periodo de la historia de la isla de Gran Bretaña, desde la conquista romana hasta la invasión normanda. Está pensado para ser jugado por cuatro jugadores, aunque hay reglas para que puedan jugar tres o cinco. Cada jugador controla un número determinado de pueblos y cada uno de estos pueblos tiene como objetivo controlar determinados territorios del mapa consiguiendo puntos de victoria en el proceso. La lista de pueblos es bastante amplia: Romanos, Belgas, Galeses, Pictos, Anglos, Sajones, Daneses, Normandos... cada uno con su objetivo.
La resolución de las batallas es bastante sencilla y las reglas, en general, son claras y fáciles de aplicar. Es un juego perfecto para jugar en una tarde. Hace unos años, Devir publicó una re-edición del juego, por lo que no debería resultar difícil encontrar una copia y recrear las hazañas del Rey Arturo o Guillermo el Conquistador.

Número 4. Magic The Gathering.
¿Qué decir del juego más famoso de cartas después del Mus? A estas alturas, quien más quien menos habrá escuchado hablar de los juegos de cartas coleccionables. Magic fue el precursor de este formato que luego ha sido imitado una y otra vez. También fue el responsable de que muchos empollones se pasasen al mundo de la delincuencia como única forma de sufragar el enorme gasto que suponía mantener su oscura adicción.
Magic supuso una revolución en el mundo de los juegos. La gente andaba tan enganchada con el Magic que las ventas de juegos más clásicos cayeron en picado. Bien sea por mera coincidencia, bien por la irrupción de este juego en el mercado, TSR tuvo que cerrar y vender los derechos de su franquicia Dungeons & Dragons a los creadores de Magic: Wizards of the Coast. Y no fueron los únicos en caer ante el nuevo gigante de los juegos.
Magic es un juego tremendamente adictivo. Si aún no lo has probado (cosa que dudamos si estás leyendo esto) te animamos a que... ¡no lo hagas! Tú todavía estás a tiempo. Si decides no hacernos caso, al menos ten en cuenta que la O.M.S lo ha catalogado como droga dura. Tú mismo.

Número 3. World in Flames, 5ª Edición.
Llegamos a los tres primeros clasificados y con otro clasicazo del mundo de los juegos. Pero aquí ya estamos hablando de un tema serio. World in Flames es estrategia de hexágonos, fichas con multitud de números y símbolos extraños, mapas que ocupan varias habitaciones y gente que se devana los sesos intentando llevar a su bando a la victoria.
No, World in Flames no es para el jugador casual. Las reglas son bastante complejas y las partidas duran muchas sesiones de juego. Recrea el que seguramente es el conflicto bélico más conocido de la historia: la Segunda Guerra Mundial. Posiblemente sea el juego de estrategia más vendido y más jugado dentro de su género. Lanzado por Australian Design Group, ha conocido ya seis ediciones e infinidad de ampliaciones. La última edición ha recibido el nombre de Final Edition ¿Será verdad? No obstante, nuestro comité de sabios ha preferido quedarse con la 5ª edición.

Número 2. Napoleonic Wars.
Como no podía ser de otro modo, nuestra lista del juego más mejor incluye un juego que simula la era napoleónica. Son incontables los juegos de estrategia ambientados en esta época. Si nos hemos decidido por éste en concreto es porque los juegos de GTM Games supusieron un soplo de aire fresco en el género de la “alta estrategia” que andaba ya un poco anquilosado y en el que era difícil ver propuestas novedosas.
El éxito de “Napoleonic Wars” revitalizó el género y el diseño de las reglas y mapas ha sido repetido una y otra vez en lanzamientos posteriores de GTM, convirtiéndose en el sello de la casa. Tiene a su favor que las reglas son un poco menos farragosas que las de juegos similares y una presentación visual mucho más atractiva.


Número 1. Runequest.
Llegamos al número uno de la lista y no podía faltar un juego de rol de ambientación fantástica. Los más veteranos seguramente recordarán Runequest, uno de los primeros juegos de rol publicados en castellano por la desaparecida JOC Internacional. Famoso por incluir en su primera edición las ilustraciones más cutres jamás vistas, Runequest fue para toda una generación de roleros españoles el primer juego de rol.
No vamos a entrar en polémicas estériles sobre si es mejor que Dungeons & Dragons. Seguramente, su éxito en nuestro país se debió a que la primera edición de D&D en España pasó prácticamente desapercibida y Runequest disfrutó de varios años sin un sistema que le hiciera competencia. Las reglas, sin ser sencillas, eran bastante claras, estaban bien redactadas y el sistema de percentiles era fácil de entender sin que fuera necesario tener un doctorado en matemáticas avanzadas para determinar si las acciones de un personaje tenían éxito o no. A esto hay que añadir que los módulos que se fueron editando, aunque pocos, eran de una gran calidad. Con el tiempo descubrimos también el mundo para el que se había creado Runequest: Glorantha. Sin duda una de las ambientaciones más elaboradas, complejas y maduras que se ha creado para un juego de rol. Aunque, en justicia, habría que decir que fue al contrario; Runequest se creó para poder jugar en Glorantha.

Pues esto es todo por hoy. Buenas noches príncipes de Sartar, reyes de Prusia.

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