Tras casi dos décadas
yaciendo en las criptas más profundas y olvidadas, un extraño
capricho del destino o la sincronía hace que el Advanced Heroquest
se alce de su tumba y vuelva a la vida.
Señoras... señores...
príncipes de Bretonia y reyes de Tilea, ante ustedes:
ADVANCED
HEROQUEST. THE RETURN.
Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los evos incluso la muerte puede morir...
¡Oh, sí!
¡Cómo nos gustan las frases hechas en ¿Qué te juegas?!
Pero tendréis que reconocer que la cita a nuestro estereotipado y
nunca suficientemente bien ponderado H. P. Lovecraft era, casi casi,
obligada.
Hace
unas semanas éramos testigos de, cómo por un azar del destino o una
afortunada (o desafortunada, ya veremos) asociación de ideas, tras
casi dos décadas de descanso, Advanced Heroquest volvía a alzarse
de entre los muertos para acoger a una nueva generación de héroes
dispuestos a afrontar una muerte casi segura.
En
su momento asumimos la deuda contigo, lector, de contar nuestras
andanzas sobre esas piezas de cartón con cuadrículas y ha llegado
el momento de saldar esa deuda. No podemos resistirnos a encarar la
narración de lo sucedido desde diversos frentes. El primer frente,
que será el que abordemos hoy, se centrará en el aspecto más
emocional del juego. Y lo hacemos así porque creemos que es el
aspecto más positivo de la experiencia.
No
hace falta repetir la nostalgia que despierta evocar el título del
que estamos hablando, ya que se trató en el anterior artículo
http://tejuegas.blogspot.com.es/2014/11/juegos-viejunos-advanced-heroquest.html
La nostalgia es de las pocas sensaciones que uno solo puede adquirir
con el paso de los años y que, al contrario de lo que sucede con
otro tipo de estímulos hormonales, en lugar de decrecer, crece con
el paso del tiempo.
Debo
reconocer que traer de nuevo a la vida al Advanced Heroquest era una
apuesta arriesgada. ¿No sería preferible dejarlo descansar y
guardar un buen recuerdo a arriesgarnos a darnos cuenta de lo cutre
que era, teniendo en cuenta los nuevos títulos que han aparecido en
los últimos lustros?
Dejaremos
la respuesta para próximas entradas. Hoy nos centraremos, como ya
hemos dicho, en el aspecto púramente emotivo del acontecimiento.
Y
desde ese punto de vista y hablando desde un punto de vista
totalmente personal (como no podía ser de otro modo) debo decir que
la experiencia está siendo muy satisfactoria. ¿Por qué? Vamos
allá.
Heroquest
es un juego duro para los héroes. Durísimo, me atrevería a decir.
El dungeon no perdona y hace una selección natural en la que los
héroes que no están preparados para afrontar la difícil senda del
aventurero no sobrevivirán mucho tiempo. Es un juego en el que los
errores se pagan muy caros. Una pequeña temeridad se transforma
fácilmente en un enorme desastre. En resumen, si hay algo que un
aventurero de Advanced Heroquest tiene que aprender es a TENER MIEDO,
MUCHO MIEDO.
No
voy a entrar a analizar si esto es algo positivo o negativo. Cada
cual puede tener sus opiniones al respecto y nos encantaría
compartirlas con vosotros. Lo cierto es que es un juego que abraza
una filosofía que, hoy en día, está bastante pasada de moda en los
juegos del género. Actualmente los juegos de este tipo se centran en
el aspecto competitivo y en obtener un cierto equilibrio. Lo cual
está muy bien, pero redunda en una pérdida en el aspecto emocional
del juego.
Las
últimas ediciones de D&D se centran en crear enfrentamientos en
los cuales los héroes puedan salir victoriosos a costa de perder
parte de sus recursos. La palabra clave es EQUILIBRIO. Y está muy
bien, ojo. Pero los juegos de antaño eran otra cosa. Tanto el D&D
de la vieja escuela, como el Runequest o el título que nos ocupa, no
tenían ninguna misericordia con los héroes. No había una búsqueda
de equilibrio, lo que se pretendía era simular una realidad dura y
mortífera.
Este
enfoque tiene aspectos negativos. El jugador puede llegar a sentirse
frustrado, enfadado y abandonar. Es el peligro de esta aproximación.
Pero tampoco podemos obviar el aspecto positivo. Nuestra experiencia
con Adv. H.Q. Ha traído de vuelta emociones reales. Miedo. Ira. Y la
sensación impagable de triunfar frente a una oposición que te
supera totalmente. Y, sobre todo, el alivio que supone haber
sobrevivido a una situación totalmente mortífera.
Pero
dejo esto para la siguiente entrada. Mientras tanto, dejen sus
opiniones al respecto. ¿Equilibrio o azar? He ahí la cuestión.
Y
ya os dejamos con vuestros sueños. Buenas noches príncipes
fronterizos y reyes de Norsca.






Impagable el mapa hecho a lápiz sobre la hoja cuadriculada.
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